Kekeña ha sido, durante años, mucho más que una mercería.
Ha sido un lugar de encuentro, de aprendizaje y de creatividad compartida. Un espacio donde cada hilo tenía una historia, cada proyecto una ilusión y cada persona que cruzaba la puerta formaba parte de algo especial.
Hoy, Kekeña ha cerrado sus puertas físicas.
No ha sido una decisión fácil, pero sí tomada con cariño, gratitud y la certeza de haber construido algo bonito y valioso junto a todas vosotras. Talleres, risas, errores, aprendizajes, primeras puntadas y proyectos terminados… todo eso forma parte de lo que ha sido Kekeña.
Este blog permanece abierto como pequeño archivo de todo lo vivido. Si has llegado hasta aquí, queremos que sepas que cada contenido que encuentres forma parte de esa etapa que tanto hemos disfrutado.
Gracias por haber estado, por haber creado, por haber aprendido y por haber tejido comunidad.
Kekeña no desaparece del todo: se transforma en recuerdo, en inspiración y en todo lo que cada una de vosotras sigue creando.
Con cariño,
Kekeña


No hay comentarios:
Publicar un comentario